Alimentación energética y nutrición occidental (Parte 1)

«El que toma medicina y rechaza la dieta, malgasta las habilidades del médico.- (Proverbio chino).

Las visiones sobre salud de Oriente y Occidente a veces han parecido tan opuestas y enfrentadas que a simple vista no daban la impresión de tener puntos de convergencia.

Algunos libros de alimentación como “Sanando con alimentos integrales” de Paul Pitchford o algunas nutricionistas con formación en Medicina Tradicional China (MTC) como Lucía Redondo Cuevas han aportado información muy relevante sobre este acercamiento de teorías pero en ningún caso he encontrado bibliografia explícita sobre la relación de macro y micronutrientes con la alimentación energética de la MTC.

No explicaré en qué consiste la alimentación energética en este post, ya que hablé en ella en una entrada anterior. Pasaré, así pues, a profundizar en la relación de la visión occidental de la alimentación con la dietoterapia energética. Daré algunos apuntes con lo que he encontrado hasta ahora de este tema y aportaré ciertas conclusiones a las que he llegado.

1- Energía y requerimientos energéticos.

El fin último de la nutrición es obtener energía a través de los alimentos. Esta energía es el Qi con el que el cuerpo funciona y tiene de base el Elemento Tierra (Bazo/Estómago).

Antiguamente se posicionaba el Elemento Tierra en el centro de los Cinco Elementos debido a la importancia que se le daba a la producción agrícola:

Los requerimientos energéticos hacen referencia a las necesidades totales de energía que necesita el organismo para mantener el equilibrio y llevar a cabo las funciones vitales. Si tenemos una dieta con un exceso de energía, ganaremos peso, si tenemos una dieta con déficit calórico, perderemos peso.

Cuando hablamos de peso no especificamos si es grasa o masa muscular. Si ganamos grasa, nos estamos refiriendo a que los procesos de digestión y absorción no se están dando de una manera eficiente y generamos lo que en MTC se llama Humedad.

Si ganamos masa muscular, quiere decir que aparte de este exceso de calorías en la dieta estamos llevando a cabo un entrenamiento de fuerza. Los músculos según la MTC dependen del Bazo (Elemento Tierra) y cuando estamos generando masa muscular se está dando un proceso de creación muscular gracias a este Órgano. Este proceso se beneficiaría con alimentos que tonifiquen el Bazo (dulces y neutros): el clásico arroz con pollo de los culturistas sería un buen ejemplo.

En la dietoterapia energética en ningún momento se menciona el cálculo de los requerimientos energéticos, del déficit calórico o el superávit porque son conceptos relativamente nuevos. Pero podemos beneficiar una técnica con la otra ajustando los requerimientos con alimentos específicos de la persona que queremos tratar: individualizando. 

 

 

 

 

2- Metabolismo energético.

No toda la energía que consumimos puede ser aprovechada: una parte de ella se elimina y la otra se aprovecha (energía digerible). Por lo tanto la típica frase “somos lo que comemos” tiene una segunda lectura más específica si decimos que “somos lo que absorbemos” debido a que muchas veces estos procesos de absorción pueden ser deficientes aunque la alimentación sea adecuada.

El metabolismo habla de los cambios que hay en los nutrientes cuando llegan a los tejidos. Es decir, todos los procesos que lleva a cabo el organismo para aprovechar lo que comemos. Para que este metabolismo funcione con normalidad hace falta que haya una activación, es decir, que el Yang esté equilibrado. El Yang es movimiento, ascenso, energía, activación y cuando escuchamos lo de “tengo un metabolismo lento” simplemente es que el Yang es insuficiente y todos estos procesos están ralentizados.

En cuanto al metabolismo celular, son las reacciones intracelulares que sirven para obtener materia para crecer y energía para las funciones vitales. Estas reacciones pueden ser:

Catabólicas: degradan los nutrientes para obtener la energía necesaria (función Yang).

Anabólicas: se construyen moléculas complejas a partir de esta energía (función Yin).

Para que los diferentes tejidos del cuerpo puedan usar la energía de los nutrientes necesitan hablar el mismo idioma y entenderse entre ellos y para esto existe una molécula energética: el adenosín trifosfato (ATP).

 

El ATP puede almacenar o ceder energía fácilmente. Las reacciones que desencadena son Yang pero al estar dentro de la mitocondria, enmarcamos su naturaleza en Taiyin. La relación del ATP con Taiyin, es por manejar energía al mismo nivel que el Bazo y el Pulmón: el Bazo produce Qi y Sangre (como decíamos antes con el elemento Tierra) y el Pulmón gobierna el Qi.

 

 

3. San Jiao.

En MTC no podemos hablar del metabolismo sin mencionar al San Jiao o Triple Recalentador. No existe ningún asiento anatómico que lo dibuje a nivel físico pero si existe en tres niveles: Jiao Superior, Medio e Inferior. Esta división asegura el funcionamiento del cuerpo y la distribución del calor necesario para obtener energía en cada sector.

No es fácil explicar las funciones de San Jiao ni tampoco entender su papel en la fisiología y patología desde el punto de vista occidental. Esto puede ser debido a que es algo muy abstracto, sin embargo hemos de entender su papel en cuanto a la gestión de los líquidos en el cuerpo y a mantener un calor constante en las 3 secciones.

El déficit de energía en San Jiao puede producir estancamiento de los líquidos y una ralentización de los procesos metabólicos por lo que puede darnos pistas muy útiles para entender y tratar problemas de este tipo con implicación de otros órganos. En especial en problemas de obesidad y sobrepeso, ya que según la MTC, la Humedad que es la acumulación de grasa corporal, se puede producir por una mala gestión de los líquidos y/o por una insuficiencia de Yang.

 

 

 

 

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